viernes, 8 de octubre de 2010

FALLECIO EL POETA CARLOS ALEMAN

Luis Chávez Fócil

Una escritora de Comalcalco, familia de artistas a la que sin merecerlo a veces hago amagos de acercarme a ellos, me acaba de comunicar que, en Coatzacoalcos, falleció mi amigo Carlitos Alemán, deceso ocurrido, me dice, el pasado 19 de agosto. Le dije que hace poco menos de un año, en el centro de Coatza precisamente ví a Carlitos, lo saludé y le invité un café. Estuvimos platicando de diferentes temas más de dos horas y él, a su costumbre inveterada, con su queja, como yo, versamos los nulos apoyos de quienes bien pudiendo propiciar el arte, se hacen de vista cansada.

Carlos Alemán era sonetista, afinaba su estilo y su trabajo en este género. Con imágenes aparentemente dispersas del campo semántico, pero con fuerte hilo conductor del enunciado poético, lograba rematar el soneto de manera decidida y firme; era lector de los grandes poetas nacionales, los conocía y estudiaba.

Poeta urbano, poeta de la cada vez más insensible provincia, con su larga, lacia y desarreglada melena al viento, Carlos Alemán era el Hondero Entusiasta. Su figura delgada me recordaba en su fragilidad al Quijote pues Carlos acostumbraba también, aparte de luchar contra los molinos de viento (y ciertos incapaces, ya lo dije) acostumbraba una rala barba, voátil piocha, acuerpada a lampiñas extensiones de un intento de bigote.

Me gustaba platicar con él a sabiendas de que vendría el exabrupto común, el exorcismo de dos ciudadanos que se negaban a aceptar cualquier tipo de sumisión al "orden establecido" y, no alineados ni él ni yo, nos entendíamos porque a sabiendas también de que, juntos, cualquier debilidad quedaba lejos y, cualquier ataque o negación del mundo, no rebasaba nuestros deseos de continuidad y presencia.

Carlitos Alemán deja por ahí sus sonetos pero en especial deja un quehacer amado por él hasta las entrañas. Sus letras, sus pensamientos, sus imágenes no son desechadas, al menos no por ésta familia que lo conocía y lo extraña.

Le vimos alegre y platicador en algunos encuentros de escritores (a los que yo sin ser invitado me colaba). Rebelde siempre, en punta, alto, expresando con valor lo que consideraba justo, Carlitos Alemán era el elemento necesario de esas reuniones donde la palabra cobra en sus hijos estimados un soneto de vida que ahora él, seguramente, disfruta.

Y yo te abrazo poeta.

jueves, 2 de septiembre de 2010

POEMAS A LA MUERTE

Hace muchos años escribí estos textos, que se dieron a conocer en un libro ilustrado con pinturas relativo al tema de la muerte. Hoy publico en este blog algunos de esos poemas, y prometo que en una próxima ocasión aparecerán las pinturas y todos los poemas. Quede aquí una muestra de eso que se me ocurrió sobre la muerte. Manuel Alvarez (Samuel Pérez García)


20

Cuando miras decolorado
El rostro de quienes pasan
Te acuerdas que la distancia
Más corta entre dos tumbas
Es la de tu paso.
Cuando cuentas los sueños
Los cántaros sin agua
Las milpas coloradas
Por la seca y el sol
De los recuerdos,
Sabes que tu corazón está vacío
Y que la muerte es la única
Que siempre nos sorprende.



21

Como tal vez ninguno
Guardamos una porción de cielo
Un pedazo de lumbre
En las manos del invierno,
Alguna canción de cuna
En los brazos del abuelo.
Como tal vez ninguno
Tenemos sed de que mañana
No sea la muerte
La luz que nos alumbre.

22

No vivo en los poemas
Ellos viven en mí
Pero no son míos
Sino de quienes un día
Compartan conmigo esta calle
Mi zaguán de tristeza
Mi patio amarillo, mi árbol.
Alguien que sea como yo:
Un muerto por tanto olvido.



23

El día que moría
Dios agonizaba
En su resplandor.
Seca, dura, fue mi muerte
Junto al petate de Dios.


jueves, 7 de enero de 2010

CANCION DE AMOR


María Esther Mandujano.
( poeta de origen tabasqueño, pero residente

en Jalapa, Veracruz. 1965)

Pero no fue su risa que rompía en pedazos
El aire hasta hacerlo cascada de alegría.
Tampoco fue su andar desenfadado
Por las calles extrañables de Jalapa la bella,
Mientras buscábamos un trío en los rincones.
No fueron las serenatas con blancas mariposas,
Acompañado el trino de su voz, los aleteos.
Tampoco los poemas que decía a mi oído
A medianoche cuando el amor en vela cabalgaba
Sobre los mágicos parajes de la luna.
No fueron sus grandes ojos negros
Como el cielo de invierno en las lejanas
Highlands escocesas.
Sus luminosos ojos que me veían envuelta
Entre la gente en los días de plaza.
No fueron sus visitas al espejo
Para hacerse el bigote mi Narciso
Ni siquiera fueron tantas promesas
De tejernos una casa de ladrillos y piedras
De jardines con rosas y un perro que corriera
Cada vez que cruzáramos la cerca.
No fue nuestro común deseo de justicia.
Nuestro infantil deseo de ser buenos y justos
De buscar la verdad aun en la nada.
Ni que todos dijeran que no somos
El uno para el otro a pesar de no ser
El uno sin el otro.
Simplemente la tarde nos encontró
De frente al horizonte huérfanos,
Descalzos en la arena
Y en cuanto nos miramos a los ojos supimos,
Supe, que quería vivir ahí dentro de sus pupilas
Esperar el otoño en sus pupilas
Ver pasar el invierno en sus pupilas
Volver la primavera en sus pupilas.
Fue el instante preciso que nos pertenecía.
Fue en ese momento exacto al que pertenecimos
Repasando todas las emociones de una vida
En tan solo un instante, mientras juntos no vimos,
Juntos amalgamados, en medio del ALEPH de nuestra dicha.

domingo, 22 de noviembre de 2009

TE BUSCO EN UN LARGO INVIERNO

Rogelio Cruz Martínez
Poeta de Jalapa, Veracruz (1958)

TE BUSCO

en lo alto de enero
donde quiere la luna
donde hiere la estrella

TE NOMBRO
en la noche profunda
y qué lluvia tu ausencia
y qué insomne el te quiero

TE PIENSO
bajo el árbol sin hojas
y qué bruma el recuerdo
y qué largo el invierno.

UNA VOZ EN EL AGUA


Dagoberto Peña Ortiz ( 1964-1994)

Poeta de Tuxtepec, Oaxaca.


Me sueño en el agua de tu sangre

líquido de sensuales universos

me sueño igual que tú

lejos de la humedad del cielo

pero cerca de los muertos

me sueñas

cuando apenas y toco

las puertas de este amanecer

jueves, 19 de noviembre de 2009

EN TUS CABELLOS ANCLAN LAS ALTURAS


Carlos Alemán
(poeta de Coatzacoalcos, Veracruz)

En tus cabellos anclan las alturas

enlazas con el faro tu montaña

las voces de tu cuerpo caen oscuras

al mundo tu presencia justo baña


Del orbe van cantando tus texturas

solemnes bosques firman tu pestaña

fu frente resucita las frescuras

te piensan isla entre las cabañas


La noche toda con tu voz de alfombra

ascienden tus victorias en la peña

debajo de la nieve se te nombra


Tus dedos cumplen majestuosa leña

los puentes de tus brazos hilan sombra

de peces de caricias eres dueña.

TIEMPO CIRCULAR


Samuel Pérez García

Después de tantos bailes
de apretar la oscuridad entre las nalgas
de hacer cabriolas con los sueños
de tomar como propio
el recuerdo ajeno
me va quedando la soledad
el horizonte yermo de las manos
el amarillo suave de mi sexo
la lentitud de mis propios años.

Sucede que me voy haciendo rayo
mástil roto en la penumbra
recuerdos de motor en su última potencia
o tal vez una iguana orando
en la oquedad de un árbol seco

Depués vienen los dolores
que se me quedan
cuando pienso el comienzo de los espejos
que son mis ojos redondos
y que a pesar de sus otras luces
ya no salvan tanto empaño
que ha dejado la vida
después de tantos bailes
de apretar la oscuridad entre las nalgas
de hacer cabriolas con los sueños
de tomar como propio el recuerdo ajeno
de juntar los sueños que me hicieron
poeta estrafalario
mercader
sombra primera
bajo un sol de enero
hace muchísimos años.

 FALSA CREENCIA Me creí poeta cuando tus pezones Me irisaron la mirada Creí que era Jaime Sabines Ante la urgencia de un verso sencillo Pero...