jueves, 7 de enero de 2010

CANCION DE AMOR


María Esther Mandujano.
( poeta de origen tabasqueño, pero residente

en Jalapa, Veracruz. 1965)

Pero no fue su risa que rompía en pedazos
El aire hasta hacerlo cascada de alegría.
Tampoco fue su andar desenfadado
Por las calles extrañables de Jalapa la bella,
Mientras buscábamos un trío en los rincones.
No fueron las serenatas con blancas mariposas,
Acompañado el trino de su voz, los aleteos.
Tampoco los poemas que decía a mi oído
A medianoche cuando el amor en vela cabalgaba
Sobre los mágicos parajes de la luna.
No fueron sus grandes ojos negros
Como el cielo de invierno en las lejanas
Highlands escocesas.
Sus luminosos ojos que me veían envuelta
Entre la gente en los días de plaza.
No fueron sus visitas al espejo
Para hacerse el bigote mi Narciso
Ni siquiera fueron tantas promesas
De tejernos una casa de ladrillos y piedras
De jardines con rosas y un perro que corriera
Cada vez que cruzáramos la cerca.
No fue nuestro común deseo de justicia.
Nuestro infantil deseo de ser buenos y justos
De buscar la verdad aun en la nada.
Ni que todos dijeran que no somos
El uno para el otro a pesar de no ser
El uno sin el otro.
Simplemente la tarde nos encontró
De frente al horizonte huérfanos,
Descalzos en la arena
Y en cuanto nos miramos a los ojos supimos,
Supe, que quería vivir ahí dentro de sus pupilas
Esperar el otoño en sus pupilas
Ver pasar el invierno en sus pupilas
Volver la primavera en sus pupilas.
Fue el instante preciso que nos pertenecía.
Fue en ese momento exacto al que pertenecimos
Repasando todas las emociones de una vida
En tan solo un instante, mientras juntos no vimos,
Juntos amalgamados, en medio del ALEPH de nuestra dicha.

domingo, 22 de noviembre de 2009

TE BUSCO EN UN LARGO INVIERNO

Rogelio Cruz Martínez
Poeta de Jalapa, Veracruz (1958)

TE BUSCO

en lo alto de enero
donde quiere la luna
donde hiere la estrella

TE NOMBRO
en la noche profunda
y qué lluvia tu ausencia
y qué insomne el te quiero

TE PIENSO
bajo el árbol sin hojas
y qué bruma el recuerdo
y qué largo el invierno.

UNA VOZ EN EL AGUA


Dagoberto Peña Ortiz ( 1964-1994)

Poeta de Tuxtepec, Oaxaca.


Me sueño en el agua de tu sangre

líquido de sensuales universos

me sueño igual que tú

lejos de la humedad del cielo

pero cerca de los muertos

me sueñas

cuando apenas y toco

las puertas de este amanecer

jueves, 19 de noviembre de 2009

EN TUS CABELLOS ANCLAN LAS ALTURAS


Carlos Alemán
(poeta de Coatzacoalcos, Veracruz)

En tus cabellos anclan las alturas

enlazas con el faro tu montaña

las voces de tu cuerpo caen oscuras

al mundo tu presencia justo baña


Del orbe van cantando tus texturas

solemnes bosques firman tu pestaña

fu frente resucita las frescuras

te piensan isla entre las cabañas


La noche toda con tu voz de alfombra

ascienden tus victorias en la peña

debajo de la nieve se te nombra


Tus dedos cumplen majestuosa leña

los puentes de tus brazos hilan sombra

de peces de caricias eres dueña.

TIEMPO CIRCULAR


Samuel Pérez García

Después de tantos bailes
de apretar la oscuridad entre las nalgas
de hacer cabriolas con los sueños
de tomar como propio
el recuerdo ajeno
me va quedando la soledad
el horizonte yermo de las manos
el amarillo suave de mi sexo
la lentitud de mis propios años.

Sucede que me voy haciendo rayo
mástil roto en la penumbra
recuerdos de motor en su última potencia
o tal vez una iguana orando
en la oquedad de un árbol seco

Depués vienen los dolores
que se me quedan
cuando pienso el comienzo de los espejos
que son mis ojos redondos
y que a pesar de sus otras luces
ya no salvan tanto empaño
que ha dejado la vida
después de tantos bailes
de apretar la oscuridad entre las nalgas
de hacer cabriolas con los sueños
de tomar como propio el recuerdo ajeno
de juntar los sueños que me hicieron
poeta estrafalario
mercader
sombra primera
bajo un sol de enero
hace muchísimos años.

domingo, 11 de octubre de 2009

POEMA CON MUERTE ACALORADA
Joaquín Vázquez Aguilar
( poeta chiapaneco, qepd)


Me pongo a discutir con mi muerte
y me acaloro
y nos acaloramos
y en llamas
seguimos discutiendo

Se necesitan trancas
fuertes sogas
ríos enfurecidos
para deterner mi muerte

Mi muerte echó a correr como un caballo

Agárrate
viento
que traigo
mi muerte relinchando
mi muerte desbocada

¡Ay!
Mi enloquecida muerte.
CONFESION
Roberto Chanona
(poeta tuxtleco, 1960)



Soy una planta al lado de un gran árbol

no crezco mas tengo lo necesario

una gota de rocío algo de sustento

la frescura al mediodía

Me basta un rayo de sol por la mañana

y otro por la tarde para mantenerme verde

Recostada sobre la hierba

conozco la sonrisa arrogante de la primavera

(al invierno le hace falta un diente)

el paso de pantera sobre las ramas del otoño

el blanco sable del verano

Un poco triste por la lluvia

florezco sin saber por qué

Me gusta reír con las piedras

anunciando que la tarde acaba

Soy el pulso de una luz en la noche.

 FALSA CREENCIA Me creí poeta cuando tus pezones Me irisaron la mirada Creí que era Jaime Sabines Ante la urgencia de un verso sencillo Pero...